dijous, 28 de juliol del 2011

Contemplar en tiempo de descanso



Antes del tiempo de vacaciones quiero dejaros esta entrevista en la que hablo de la etapa adolescente, a partir de mi último libro "Un extraño en casa", editado por Viceversa.
Deseo de corazón que todos tengamos tiempo para agradecer, disfrutar de nuestros hijos y excedernos en el afecto con ellos.
Muchas veces las prisas del trabajo profesional de los padres y de los horarios escolares de nuestros hijos y sus actividades nos restan para algo importante en nuestra vida: la contemplación y olvidamos como nos dice el pequeño principito que "lo esencial es invisible a los ojos".
Felices vacaciones.

diumenge, 24 de juliol del 2011

La adolescencia en TV2

Tenemos una entrevista interesante con mi nieta adolescente. "Clicar" en el título y la encontrareís.
Podeís comentarla.
¿Que destacamos?
http://www.youtube.com/watch?v=CkTxTFuuedQ&feature=c4-overview&list=UUzqLsf04aLJUdXWDwb14iCQ

adolescencia/1135316/">http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-adolescencia/1135316/

divendres, 22 de juliol del 2011

Festiva presentación.


Fue un acto emotivo, festivo y cargado de alegrias y de abrazos con aquellas personas que asistieron y que hacia tiempo que no veia o con aquellas otras que nos conocíamos de la Red de facebook. La sala quedo repleta de personas interesadas en este acto. Siempre es gratificant presentar un libro.
En la mesa, estuve bien acompañada por los editores de la versión catalana y castellana y con la presentadora del libro, Mey Zamora, periodista y escritora. Todos con el deseo que "Un extraño en casa" ayude a comunicarse con los hijos aunque se compita con internet. ¡Es fundamental acordar horarios de Red!
Como siempre queda en mi corazón un gran agradecimiento por poder escribir temas de orientación familiar para padres. Agradecer a todos los medios de comunicación sus entrevistas y, sobre todo, agradecer a mis lectores que tengan "Un extraño en casa" en su mesita de noche y así ayudar a su hijo a alcanzar una madurez equilibrada y responsable al finalizar la etapa de tempestad y de crisis.
Felices vacaciones. Aprovechemos para comunicarnos en familia, valorar lo que tenemos y descansar un poquillo del trabajo escolar los pequeños y del trabajo profesional, los adultos.

dissabte, 28 de maig del 2011

Un extraño en mi hogar. Junio 20011 en Librerias de España



Os dejo la cubierta de mi nuevo libro sobre adolescentes. He escrito diversas propuestas que os ofrezco para facilitar la comunicación con ellos. Comunicación y confianza necesarias para llegar a acuerdos, pactar horarios de "salidas" de noche, acompañar en su proceso evolutivo, etc... En esta etapa buscamos recursos para ayudarle a encontrar su identidad y tenir capacidad drítica y criterios sólidos interiorizados. Queremos que llegue al final de su adolescencia libre y feliz. ¡Todo un reto!

diumenge, 15 de maig del 2011

Simplificarse

Simplificarse

La mejor forma de simplificar la vida es recordar a menudo que hemos de trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Tampoco vivimos para comer, sino que comemos para vivir.
Reflexionemos juntos: tienes a mano medios, no objetivos. Si quieres ser feliz puedes pensar que el coche grande para salir toda la familia, la tienda de camping que hemos comprado, los alimentos etc. son instrumentos para disfrutar del descanso, el entretenimiento y necesarios para reparar fuerzas; pero no son gastos personales, sino para el uso de todos los componentes de la familia.
Os dejo a continuación algunos puntos para adaptarlos a nuestro “modus vivendi” que nos pueden ayudar a simplificarnos:
• Estudiar los menús y tener en la despensa y en el frigorífico lo que vamos a necesitar los próximos quince días.
• Ir siempre con una lista a las rebajas y nunca comprar inutilidades que sólo utilizamos una vez. No es imprescindible estrenar un vestido cada vez que tenemos un compromiso. Si nos reunimos con las mismas personas no nos preocupemos, pueden pensar lo que quieran, para eso son libres (me sabe mal provocaros una decepción: el caso es que no se fijan en nosotros; están más pendientes de si ellos van suficientemente arreglados).
• Pedir a los abuelos lo que queremos que nos traigan los Reis Magos. Demasiados juguetes dispersan la atención de les pequeños. Aprovechar su disponibilidad para salir solos marido y mujer a donde os apetezca.
• Revisar los armarios para ver qué cosas hace un año que no utilizamos y deshacernos de ellas de inmediato. Puede crearnos mala conciencia el tener objetos que no utilizamos cuando hay tantas personas en el paro.
• Acumular todas las gestiones de calle en un mismo día. También conviene hacer la programación de la agenda, las revisiones médicas de los hijos...
• Recortar cenas complicadas y substituirlas por otras, con familias amigas, con un sencillo y buen pan con tomate, embutidos, etc. (y no os digo una tortilla de patatas para no daros trabajo... Siempre tenemos la solución de pedir que la traiga una de las familias invitadas).

Quizá, forzados por la crisis económica, aprenderemos a simplificar el consumo, nos haremos más austeros y caeremos en la cuenta de que no iremos de cabeza por no tener tantas virguerías, las últimas novedades informáticas o tantos collares. Pasaremos menos angustias; pero, sea como sea, que no falten los libros y la buena música...

divendres, 15 d’abril del 2011

Ser abuelos



Ser abuelos

El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse
es como si estuviera muerto, porque sus ojos están cerrados.

Albert Einstein

La experiencia de ser abuelos nos permite sentirnos jóvenes
porque se renuevan los ánimos. Y, aparte de la juventud del
alma, se renueva la del cuerpo: no hace falta hacerse ningún tipo
de tratamiento de estética —si no es del todo imprescindible—
porque esta alegría íntima que tenemos los abuelos se expande
hacia fuera. Es un privilegio seguir hacia delante y no mirar
atrás. Muchos de nosotros recuperamos el optimismo, sonreímos
más y difundimos la buena nueva de un nacimiento a los
cuatro vientos. ¡Cómo nos alegra y nos remueve positivamente
a todos la presencia de un bebé y de un niño!

Te queda grabado para siempre el buen aspecto de tu hija o de
tu nuera después del parto o con el bebé arrimado al pecho, la
habitación blanca de la clínica, las miradas de complicidad de los
padres; no hace falta decir que los abuelos se otorgan la semejanza
del recién nacido, se preguntan sobre el color de los ojos, que al
principio son de un tono azul marino, pero después, ¿qué color
tendrán? Todo huele a colonia fresca; en el ambiente se respira paz
y felicidad. El don más grande que tenemos es la vida, y en la vida
de cualquier persona siempre se ha de entrar de puntillas. Cuando
comienza se ha de arropar de afecto y de respeto. Tengo en la
memoria la frase de un autor francés que se ajusta perfectamente a
este contexto: «Todo amor nace inocente, frágil, débil, vulnerable,
es nuestra fidelidad la que tiene que protegerlo y llevarlo a cuestas
como a un niño».

Sentimos que tenemos proyectos nuevos y atractivos y que con
el reto de ejercer de abuelos se han acometido muchas expectativas
que anhelábamos cuando vivimos el nuevo compromiso de nuestros
hijos de elegir y decidir casarse y cuando nos anunciaron el
deseo de tener un hijo.

La edad cronológica es la que tiene nuestro cuerpo, la mental
depende de nuestros objetivos. Se puede ser viejo no siéndolo, si
uno piensa: «Lo mejor es jubilarme para no trabajar ni hacer nada».
Por fortuna se puede ser joven siendo mayor si se está dispuesto a
aprovechar que ya no se ha de ir con el mismo ritmo de la época laboral
y se practican con más calma las aficiones que teníamos arrinconadas,
y éstas, ¿por qué no compaginarlas con las de ejercer de
abuelos? Me decía una madre de tres hijos: «Me alegra ver que a mi
madre, que siempre está muy ocupada, se le haya ocurrido ejercer
una día a la semana de abuela. Se lo agradezco mucho, siempre ha
sido una mujer muy activa y con una alegría contagiosa, aportará
mucho a nuestro hogar. Tiene muchas ideas para que mis hijos se
lo pasen muy bien con lo que les ofrece, no la quiero de canguro,
la quiero de abuela».
(Extraido de mi libro Conciliar la vida familiar. Editado por Styria)

Firmas San Jorge:

A Troa "Garbí": Rambla Catalunya (a l'alçada del nº 70, a prop carrer València)
De 4h a 5'30h. tarda

A "Libreria A Peu de pàgina": C/ Major de Sarrià, 50
De 6h. a 8h.
http://www.apeudepagina.com/Sant_Jordi/
BARCELONA

divendres, 11 de març del 2011

¡En la adolescencia cariño!




Con el adolescente cariño y afecto

“Al afecto se le debe el 90% de toda felicidad sólida y duradera”
C. S. Lewis

Hay un valor que perdurará antes, ahora, después y siempre en la vida de nuestros hijos adolescentes: el afecto. El afecto siempre predominará en la vida y será la música de fondo que acompañará a nuestro hijo y hará que su personalidad se desenvuelva equilibradamente, y, al saberse querido, caminará seguro, adquiriendo autoestima.
Hacer uso correcto del afecto nos abrirá todas las puertas de comunicación con el adolescente. Lo cual quiere decir: no aprovecharnos nunca de nuestra maternidad o paternidad con frases como: “enfermaré con todos los problemas que me das...”, “mira lo que yo hago por ti y tú con que moneda me pagas...”, “ya te iría bien estar una temporada en una casa donde no te trataran como nosotros...”. Son pequeños trucos que pueden funcionar para obtener alguna respuesta positiva sólo al momento, pero que proporcionan malestar a los de casa. Nos sabría muy mal que los hijos nos quisieran complacer sólo porque se preguntaran: “¿qué podemos hacer para tener a los padres contentos?”
Sin abusar, para no caer en chantajes afectivos, se ha de llegar al corazón de los adolescentes para estimular y motivar su voluntad. Y esto sólo lo podemos conseguir cuando somos afables. La afabilidad, o la forma adecuada de tratar a los hijos, es consecuencia de vivir para ellos y demostrarles constantemente nuestro cariño.
La afabilidad consiste en una especial delicadeza de trato que hace que el hijo se encuentre bien a nuestro lado.

No se trata de decir: “hazlo por mi, que te quiero mucho”, se trata de conseguir que se sienta querido diciéndole, por ejemplo: “- ¡que contentos estamos de tenerte!”, “- gracias por ocuparte de tu hermano con tu juego del ordenador”, “- perdona esta interrupción pero necesitaría...”.
No nos creamos víctimas, los hijos también han de aprender a darnos afecto para aprender a darse, y nosotros debemos valorar los servicios o colaboración que aporten. Con valoraciones y alegría potenciemos su seguridad al verse queridos y aceptados.
Siempre conviene pedir lo que se tenga que pedir o corregir lo que se deba corregir, sin el egoísmo de creer que somos unos desgraciados, ni caer en victimismos cuando, en realidad, somos muy afortunados de tener unos hijos que se van haciendo mayores. Unos hijos que tienen la capacidad de aprender a amar y corresponder con generosidad al amor que les damos.