Abuelos y nietos adolescentes
El ejemplo es una lección que todos los hombres pueden leer.
Morris West
Demos testimonio de coherencia a nuestros nietos adolescentes. Ellos podrán comprender mejor el legado de valores que les dejamos si lo descubren por el testimonio personal que les damos.
Os adjunto el artículo del mes de febrero de la revista "Hacer familia" en formato jpeg. Espero que se pueda leer.
Os comunico que el 5 de abril a las 8h. de la noche estaré en la Biblioteca de Sant Sadurní d'Anoia hablando de "El privilegio de ser abuelos". ¡Podéis asistir!
dimecres, 6 de març del 2013
dimecres, 20 de febrer del 2013
Búsqueda de identidad en la adolescencia: ídolos y realidad.
Búsqueda de identidad en la adolescencia: ídolos y realidad.
“Si el tiempo en si mismo tiene sentido, si en cada momento se esconde algo propio y valioso, la alegría anticipada de algo aún mayor que está por venir hace aún más valioso el presente y nos impulsa con una fuerza invisible más allá de los momentos”.
Joseph Ratzinger
Ayudaremos al adolescente a descubrir su identidad, sin olvidar jamás que será la suya, ¡no la nuestra! Esta búsqueda es un aspecto esencial de la experiencia misma de la adolescencia. Y a ellos les cuesta; reconozcamos que estamos al principio de una evolución, seguramente una de las más importantes de la vida.
Si bien la familia es la base de esa búsqueda, porque es en gran parte en el ámbito familiar donde el joven descubre quién es, existe el peligro de caer en el eslogan de moda: –«todos lo hacen»– e identificarse con modelos poco educativos. En grupo admiran juntos, como si fueran un rebaño de ovejas, a los mismos ídolos. Sería para nuestros hijos un flaco favor no ayudarlos a ver que ídolos del estilo de la modelo kate Moss o del cantante Pete Doherty, conocidos por sus escándalos derivados del consumo de alcohol y de drogas, no les proporcionan nada positivo. En cambio, es bueno que se den cuenta de que las victorias de algún deportista de élite, por ejemplo las de Rafa Nadal, son resultado de muchos sudores, esfuerzo y horas de entrenamiento. Sería oportuno hablarles de gente así para darles modelos para ellos.
Aunque los adolescentes adoptan una postura casi siempre crítica frente a la vida, a menudo les queda esta actitud gregaria que los empuja a seguir lo que hacen los demás y les dificulta encontrar su identidad. Muchos padres se duelen con la misma frase: «Es que mi hijo siempre me lleva la contraria».
Pero esta postura crítica y rebelde a nuestros parámetros le está ayudando a construir su identificación.
Démosle tiempo sin alterarnos ni escandalizarnos y, claro está, démosle también buen ejemplo. Imitar las conductas escandalosas de sus ídolos será pasajero si encuentra buenos referentes en sus padres, y huelga decirlo, si tiene un hermano mayor equilibrado y con cualidades o un maestro que lo quiera.
Es importante la imagen que va construyendo de sí mismo. El adolescente no piensa en cómo será su futuro, pero éste se está gestando ahora en su interior, un interior que en este momento está desorientado y desordenado. Para aclararse es importante que lo hagamos reflexionar. Podemos hacerlo con un estilo como el que apunto:
Si decimos a nuestro adolescente, aludiendo al futuro: «hijo, estudia, si no el día de mañana no encontrarás trabajo» o «si no afrontas este desengaño con más optimismo no resistirás las contrariedades que tendrás en la vida», no nos escuchará. En cambio, sí lo hará con frases como: «¡qué suerte tienes de poder ir al colegio!», «¿qué piensas del argumento de este libro?», «busquemos un vuelo económico para viajar juntos en vacaciones», «el abuelo está solo, ¿y si lo llamas?». El ahora, lo inmediato, lo entenderá mucho mejor.
Reflexionemos la frase que encabeza éste post del Santo Padre Benedicto XVI, que tiene mucha profundidad, para tratar con suavidad a nuestros adolescentes, vislumbrar el futuro con actitud esperanzada y comprenderlos en su singular etapa.
dilluns, 11 de febrer del 2013
La cabeza es para pensar
La cabeza es para pensar
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
Aristóteles (384 a.C.- 322 a.C)
La mayoría de docentes y padres deseamos, en este siglo, que nuestros jóvenes sean “pensadores”. En momentos difíciles, ponderar, reflexionar y ser oportuno en las reacciones les facilitará siempre la convivencia, una convivencia en la que encontrarán diversidad de opiniones, por las que el respeto estará siempre presente, sobre todo por las que no concuerden con las suyas.
A menudo identificamos al adolescente como alocado e irreflexivo porque confundimos la inquietud que tiene con el atolondramiento, y la libertad con la espontaneidad.
Algunos padres se interesan muchísimo por cuánta paga les hemos de dar - es un tema recurrente en las preguntas que me hacen en las conferencias que imparto para padres - y se escabullen – van demasiado acelerados para pararse - a la hora de escuchar sus problemas y sus inquietudes.
Me gusta la actitud de unos padres que saben con un gesto decirle a sus hijos: “Párate y piénsalo un rato, que luego lo comentaremos con más calma”. Son padres respetuosos que animan a la reflexión. Lo mismo podemos decir de aquellos docentes que dedican tiempo para que sus alumnos se expliquen, para comprenderles mejor y poder echarles una mano, de tal manera que sea el mismo alumno el que piense y encuentre soluciones, que siempre le surgirán en su caminar por la vida.
Deseamos –como indica la ilustración que encabeza el artículo- que nuestros hijos usen la cabeza para pensar.
Os dejo este enlace: Sentarse a la mesa a comer, nos ayuda a conversar y a prepararnos para dedicar tiempo a los hijos y enseñarles a pensar:.En la mesa, tranquilidad y conversación Espero que os guste. Es del programa "Para todos la 2".
Como siempre os recuerdo que podéis hacer comentarios en facebook o twitter. O, podéis subscribiros al bloc. (Mañana martes, 12 de febrero a la 1 del mediodía me entrevistaran en Canal Terrassa Vallés en el Programa "Som aquí", Oriol Carreras para hablar de la complicidad entre padres y profesores).
El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
Aristóteles (384 a.C.- 322 a.C)
La mayoría de docentes y padres deseamos, en este siglo, que nuestros jóvenes sean “pensadores”. En momentos difíciles, ponderar, reflexionar y ser oportuno en las reacciones les facilitará siempre la convivencia, una convivencia en la que encontrarán diversidad de opiniones, por las que el respeto estará siempre presente, sobre todo por las que no concuerden con las suyas.
Debemos ayudar a los jóvenes a reflexionar.
Algunos padres se interesan muchísimo por cuánta paga les hemos de dar - es un tema recurrente en las preguntas que me hacen en las conferencias que imparto para padres - y se escabullen – van demasiado acelerados para pararse - a la hora de escuchar sus problemas y sus inquietudes.
Pensar es, sencillamente, pararse a pensar.
Deseamos –como indica la ilustración que encabeza el artículo- que nuestros hijos usen la cabeza para pensar.
Os dejo este enlace: Sentarse a la mesa a comer, nos ayuda a conversar y a prepararnos para dedicar tiempo a los hijos y enseñarles a pensar:.En la mesa, tranquilidad y conversación Espero que os guste. Es del programa "Para todos la 2".
Como siempre os recuerdo que podéis hacer comentarios en facebook o twitter. O, podéis subscribiros al bloc. (Mañana martes, 12 de febrero a la 1 del mediodía me entrevistaran en Canal Terrassa Vallés en el Programa "Som aquí", Oriol Carreras para hablar de la complicidad entre padres y profesores).
divendres, 1 de febrer del 2013
La red, Sí, el mòbil más complicado
La red la podemos dominar con controles parentales, el mòbil, más publicado.
Solución: Hablar un poco y escuchar mucho
Muchas noticias nos informaron de las páginas creades en facebook de centros educativos y de la universidad con el título de informer, destinadas a poder hacer toda clase de comentarios sobre personas desde el anonimato. Un anonimato que permite el acoso, considerar a la mujer como objeto sexual, humillar a las persones, insultar ... Triste, tristísimo.
Escribir des del anonimato es de mediocres y los padres buscamos la excelencia. Unos padres atentos a este fenómeno que les anima a explicar y dedicar tiempo a sus hijos para dialogar con ellos y hacerlos personas dignas de respeto para que respeten a los demás.
Otro problema lo encontramos en los mòbiles. Me hago mío el artículo de La Vanguardia de hoy para estar informados también de las nuevas aplicaciones. http://www.lavanguardia.com/tecnologia/20130201/54364980854/el-movil-el-e-diario-del-adolescente.html
¿No pueden pasar nuestros hijos con un móbil que sólo siriviera para hacer llamada?
Ya sabeís que si quereís hacer comentarios a esta bloc debeís suscribiros.... Mi bloc también recibio ciberacoso. No debe gustar lo que denuncio.
Buen fin de semana amigos.... Dediquémoslo a los hijos y hablemos con ellos desde la confianza. ¡No todos son pornográficos, o ciber acosadores!
dijous, 24 de gener del 2013
¿Nos llevamos bien suegras y nueras?
Suegras y nueras, llevarse bien... Las claves
(Artículo publicado en la Revista Hacer familia, enero 2013)
“La amabilidad es un lenguaje que el sordo puede oír y el ciego puede ver”.
Mark Twain
Llevarse bien es posible si se afronta con comprensión y buena voluntad el papel de suegra o de nuera aunque a veces sea costoso hacer el esfuerzo de callar o tragarse alguna decepción. Podemos, también llevarnos bien, siempre que aceptemos la manera de ser de la otra persona, valoremos sus cualidades y pasemos por alto sus defectos.
Generalmente, ser la madre de los hijos casados, es fácil para dialogar sobre cualquier tema que preocupa; entre padres e hijos se ha establecido un clima de confianza previo que ayuda a comunicarse con sencillez y sinceridad y, si hay alguna desavenencia, se olvida rápidamente, después de pedir perdón.
Puedo recordar como vivíamos la relación con nuestra suegra en la década de lo sesenta, época en que ella venía de visita, y le gustaba dar su opinión de todo, todo. La suegra de hoy no visita, colabora. Llega a casa de los hijos, baña a los nietos, ayuda a hacer deberes y arregla cualquier desorden sin hacerse notar y cuando termina, se despide con aquella alegría propia de los que saben que es un privilegio dar ternura a los pequeños, ánimos a los medianos y abrazos a los adolescentes.
Ya Tirso de Molina (1584-1648) nos dejaba este epigrama: “Suegra y nuera, perro y gato, no comen bien en un plato”.Nos preguntamos como llegar a ser buenas suegras para eliminar esta etiqueta conflictiva que nos ha caído desde hace siglos. No se desvanece con facilidad el rótulo que se ha colgado y, pese a intentarlo como lo que comentábamos de morderse la lengua o tragarse alguna decepción, siempre puede quedar alguna falta de entendimiento. Es por ello que añadimos unas claves:
Ser flexible y adaptarse a los tiempos actuales cediendo en cosas opinables, que son muchas, es una muestra de humildad y de respeto.
No amargarse y evitar pensamientos del tipo: “¡Si mi hijo se hubiera casado con la hija de nuestros amigos!” o “A este nieto le convendría que mi nuera le diera una reprimenda…”, “Mi nuera no debería trabajar ahora que tiene los niños pequeños”, etc. Y, está claro, que estos malos pensamientos no se deben explicitar nunca.
El mejor consejo para las suegras es que no den consejos. Concretamente: No se puede pedir al hijo que corrija a su esposa de algo que a una suegra no le gusta. El sabe perfectamente lo que no le complace a su madre, lo vivió en casa. Lo único que se conseguiría con esta actitud dominadora sería entristecerlo.
Buena suegra es mi amiga Isabel. Ella me destaca que lo mejor es la disponibilidad. Dejar todo para disfrutar de los nietos y agradecerle su nuera que le pida este favor.
Victoria Cardona
Escritora y orientadora familiar
divendres, 18 de gener del 2013
Con nueva mirada
Con nueva mirada
(Publicado en Revista Hacer familia, diciembre 2012)
http://www.hacerfamilia.es/revista/noticia-nueva-mirada-20121212122106.html
El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse es como si no tuviera vida, porque sus ojos están cerrados.
Albert Einstein
La experiencia de ser abuelos nos permite sentirnos jóvenes porque se renuevan los ánimos. Y, aparte de la juventud del alma, se renueva la del cuerpo: no hace falta hacerse ningún tipo de tratamiento de estética - si no es del todo imprescindible - porque esta alegría íntima que tenemos los abuelos se aprecia en la mirada que ilumina todo el rostro.
Muchos de nosotros reforzamos el optimismo, sonreímos más y difundimos la buena nueva del nacimiento de nuestro nieto a los cuatro vientos. ¡Cómo nos alegra y nos remueve positivamente la presencia de un bebé”. ¡Cómo reconocemos y revalorizamos el don de la vida!
Nos queda tatuado para siempre el buen aspecto de nuestra hija o nuera con el bebé en brazos en compañía del padre del pequeño y, con lágrimas de alegría contenida, nos sentimos parte de aquel momento tan entrañable y difícil de definir como todos los momentos valiosos, intangibles y trascendentes de la biografía de la vida de cualquier persona.
Rememoras el nacimiento de tus hijos y las vivencias que has tenido con ellos. Y, ya en la habitación de la clínica, surgen las mismas situaciones que viviste. Como siempre los abuelos se otorgan la semejanza del recién nacido o se preguntan sobre el color de los ojos, que al principio son de un tono azul marino, pero después, ¿qué color tendrán?
Todo huele a colonia fresca; en el ambiente se respira paz y felicidad. Una felicidad que uno de los abuelos o abuelas intuitivos y sensibles la nota a fondo y recomienda salir de la habitación para que los padres, recién estrenados, puedan disfrutar solos de su intimidad con nueva mirada, una nueva mirada que también tenemos el privilegio de gozar los abuelos.
Nadie nos podrá negar jamás el gozo compartido del marido y la mujer por el nacimiento de un hijo. Se han producido emociones nuevas con alguna lágrima de agradecimiento, acompañadas de caricias y de miradas mutuas de ternura con el niño entre los dos. Tampoco nos podrá negar nadie que necesitan dejar de lado el ritmo acelerado del trabajo para contemplar, en mutua compañía, esta nueva realidad.
Dejémosles que vivan con intensidad este momento único e irrepetible con la mirada del corazón y que se puedan comunicar sus sentimientos, sin espectadores, para empezar con autonomía su paternidad y para reforzar su amor conyugal.
Una recomendación acertada la del abuelo discreto y prudente que guarda en su interior lo que ha visto y sabe ponderarlo en silencio. Un abuelo que sabe que los protagonistas de la escena no son los abuelos, sabe que son el matrimonio y el recién nacido.
(Cada mes os dejaré el artículo de mi colaboración de "Hacer Familia). El título general es de "Relaciones intergeneracionales y, como siempre, trataré de dar sugerencias para la convivencia entre padres e hijos, abuelos y nietos, suegras y nueras, etc...). (Para hacer comentarios es preciso estar suscrito al bloc, podéis hacerlo, si es vuestro deseo, aunque muchos preferís comentar en facebook).
(Publicado en Revista Hacer familia, diciembre 2012)
http://www.hacerfamilia.es/revista/noticia-nueva-mirada-20121212122106.html
El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse es como si no tuviera vida, porque sus ojos están cerrados.
Albert Einstein
La experiencia de ser abuelos nos permite sentirnos jóvenes porque se renuevan los ánimos. Y, aparte de la juventud del alma, se renueva la del cuerpo: no hace falta hacerse ningún tipo de tratamiento de estética - si no es del todo imprescindible - porque esta alegría íntima que tenemos los abuelos se aprecia en la mirada que ilumina todo el rostro.
Muchos de nosotros reforzamos el optimismo, sonreímos más y difundimos la buena nueva del nacimiento de nuestro nieto a los cuatro vientos. ¡Cómo nos alegra y nos remueve positivamente la presencia de un bebé”. ¡Cómo reconocemos y revalorizamos el don de la vida!
Nos queda tatuado para siempre el buen aspecto de nuestra hija o nuera con el bebé en brazos en compañía del padre del pequeño y, con lágrimas de alegría contenida, nos sentimos parte de aquel momento tan entrañable y difícil de definir como todos los momentos valiosos, intangibles y trascendentes de la biografía de la vida de cualquier persona.
Rememoras el nacimiento de tus hijos y las vivencias que has tenido con ellos. Y, ya en la habitación de la clínica, surgen las mismas situaciones que viviste. Como siempre los abuelos se otorgan la semejanza del recién nacido o se preguntan sobre el color de los ojos, que al principio son de un tono azul marino, pero después, ¿qué color tendrán?
Todo huele a colonia fresca; en el ambiente se respira paz y felicidad. Una felicidad que uno de los abuelos o abuelas intuitivos y sensibles la nota a fondo y recomienda salir de la habitación para que los padres, recién estrenados, puedan disfrutar solos de su intimidad con nueva mirada, una nueva mirada que también tenemos el privilegio de gozar los abuelos.
Nadie nos podrá negar jamás el gozo compartido del marido y la mujer por el nacimiento de un hijo. Se han producido emociones nuevas con alguna lágrima de agradecimiento, acompañadas de caricias y de miradas mutuas de ternura con el niño entre los dos. Tampoco nos podrá negar nadie que necesitan dejar de lado el ritmo acelerado del trabajo para contemplar, en mutua compañía, esta nueva realidad.
Dejémosles que vivan con intensidad este momento único e irrepetible con la mirada del corazón y que se puedan comunicar sus sentimientos, sin espectadores, para empezar con autonomía su paternidad y para reforzar su amor conyugal.
Una recomendación acertada la del abuelo discreto y prudente que guarda en su interior lo que ha visto y sabe ponderarlo en silencio. Un abuelo que sabe que los protagonistas de la escena no son los abuelos, sabe que son el matrimonio y el recién nacido.
(Cada mes os dejaré el artículo de mi colaboración de "Hacer Familia). El título general es de "Relaciones intergeneracionales y, como siempre, trataré de dar sugerencias para la convivencia entre padres e hijos, abuelos y nietos, suegras y nueras, etc...). (Para hacer comentarios es preciso estar suscrito al bloc, podéis hacerlo, si es vuestro deseo, aunque muchos preferís comentar en facebook).
dimecres, 16 de gener del 2013
¿Me comunico?
¿Me comunico?
Hoy os dejo una historia para la reflexión particular.
"Dicen que una vez, había un ciego sentado en un parque, con una gorra a sus pies y un cartel en el que, escrito con tiza blanca, decía:
"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO".
Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue. Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Ahora su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconociendo sus pasos le preguntó si había sido él quien reescribió su cartel y sobre todo, qué que era lo que había escrito allí. El publicista le contestó:
-"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".
Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:
"ESTAMOS EN PRIMAVERA, Y... YO NO PUEDO VERLA"
Hoy os dejo una historia para la reflexión particular.
Puede que nos ayude a saber comunicar.
"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO".
Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue. Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Ahora su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconociendo sus pasos le preguntó si había sido él quien reescribió su cartel y sobre todo, qué que era lo que había escrito allí. El publicista le contestó:
-"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".
Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:
"ESTAMOS EN PRIMAVERA, Y... YO NO PUEDO VERLA"
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