dilluns, 31 de gener de 2011

Gozar del silencio

Gozar del silencio

He tenido la gran oportunidad de ser feliz unos dias con mis nietos. Hoy se han ido.
Un tiempo de silencio me ha hecho valorar todo lo vivido: risas inocentes, sinceridad a raudales, vitalidad extrema, rivalidad en los juegos, ternura acumulada, despertarme con un beso de mi nieto pequeño que me urge a levantarme y, sobre todo disfrutar de aquella curiosidad incansable que ayuda a crecer, a crecer y a crecer y a formar sabios.
He olvidado lo que era negativo: los sudores de las idas a la playa, la ropa acumulada para lavar, las zapatillas de deporte desparramadas por doquier, el ruido del extractor de la cocina para freír croquetas y patatas…
Me he quedado con la mirada de mis nietos, con su agradecimiento, con su actitud curiosa y sorprendente para encontrar novedades, con su ilusión de jugar siempre y no estar nunca quietos.
Y yo me preguntaba: ¿Tienen calor los niños? Me parece que no.
Y hoy debo seguir con la privilegiada añoranza que me ha dejado la huella de estos buenos recuerdos.
El silencio de hoy me hace vivir de esperanza, me renueva el entusiasmo por lo aprendido de mis nietos y me gusta compartirlo con vosotros.
El silencio de hoy da y dará su fruto.

Os sigo recordando que las entradas del portal vidadefamilia a partir de ahora seran siempre en castellano. Los lectores de catalán pueden seguirme en el blog de "La convivència un trencaclosques", del periódico ARA.