dilluns, 21 de gener de 2019

LLegar a buen puerto

Para llegar a buen puerto


Tengamos la confianza que nuestros hijos navegaran por el mar de la vida sin hundirse y llegaran a buen puerto.
 
Durante la navegación encontraran mar revuelto, fuertes vientos, tempestades...

Cuando se ha derrochado afecto se tiene seguridad y la seguridad les da autoestima a los nuestros, una autoestima que ayuda a interiorizar los valores que han vivido en familia y los reconocen como propios.
 
Ellos no se dejaran llevar por el fuerte oleaje que estropee lo que han encontrado en el calor del hogar.

Y ellos saben que no dejamos que se ahoguen - aunque ejerciten su libertad -
 y les seguimos esperando en el puerto dispuestos siempre a amar.

dilluns, 24 de desembre de 2018



FELIZ NAVIDAD


En el calor del hogar. Os deseo de corazón con estas pequeñas tradiciones y costumbres. El cansancio no nos puede cuando hay amor.


Cada cual tiene en su memoria las costumbres que vivió en el calor del hogar en esta época del año, como por ejemplo: felicitaciones con christmas para los amigos, llevar a nuestra Parroquia alimentos y juguetes para los más necesitados, Misa del Gallo o de Nochebuena, compartir la  comida de Navidad en compañía de los abuelos o de quien estaba solo en casa y  tener un recuerdo por los que están ausentes; la  “décima” o  el verso a  la hora de  los postres con barquillos y  turrones, la  noche mágica de  Reyes, etc. Estas costumbres y otras, que han hecho tradición en muchas familias, conviene vivirlas con la misma ilusión y capacidad de cariño con que nos las transmitieron.

 
Reflexión aparte merece el Belén y su preparación. Aquí sí que conviene la participación de todos los que conviven en el mismo techo. Esencial es tener al alcance el musgo y ramitas, piedras pequeñas, papel de plata para el río y para las estrellas, los corchos para la cueva, cerros y montañas, la cartulina azul para hacer un cielo de fondo en el que tus hijos recortarán y pegarán las estrellas; podemos hacer una salida de la ciudad para ir a buscar el musgo, es mejor que comprarlo, así los nuestros asociarán las fiestas de Navidad con la excursión familiar. No olvidemos tijeras, colores, chinchetas y celo, nos harán falta, sobre todo para colgar la estrella de Navidad encima de la cueva.

 
Y, por último, las figuras que representan el Misterio. Hagámonos niños y aprovechemos su colocación para explicar a nuestros hijos el significado que para cada uno de nosotros tiene. Por ejemplo: Los pastorcillos, gente de buena voluntad y humildad que fueron los primeros en recibir el anuncio del nacimiento del Hijo de Dios. Los Reyes que siguieron con constancia el camino que les conducía a adorar a Jesús. La mula y el buey que con su aliento daban calor al Niño Jesús.

 
Al instalar en nuestro pesebre a José, Maria i al Niño, hemos de buscar el lugar central para ello, donde se fijen todas las miradas, iluminándolo si podemos. En el instante de colocar al Niño en su cuna de pajas, aprovechemos para ser sencillos de corazón y con toda la ternura que provoca un Nacimiento que ha conmovido a toda la humanidad, digamos palabras de amor y cantemos haciendo participar a nuestros hijos de tanta alegría y amor.

En la Cueva de Belén dejamos todos nuestros proyectos e ilusiones para el 2019 y pedimos que se nos conceda la paz en TODO el mundo, fruto de la bondad de nuestros corazones.

 

dimarts, 30 d’octubre de 2018

Mejorar con alegría



Para cambiar personalmente y mejorar un poquito lo mejor es tener alegría ... joie de vivre ...
Hoy os dejo un párrafo de mi último libro "La receta del amor en pareja" (Libros Cúpula, Planetadelibros). Al leer la frase de Viktor Frankl he pensado que os gustaría así como el comentario a una dedicatoria del periodista Carles Capdevila (E.P.D.) a quién debo mucho de mi aprendizaje en el arte de educar con ilusión. 

El libro con reflexiones y sugerencias del Amor lo tenemos en todas las librerías de España. (Es una buena elección o un regalo genial para matrimonios que quieran aprender a amar más y mejor cada día y ser felices):


"... para adaptarnos a los cambios y mejorar como personas hemos de intentar no lamentarnos. Si nos cuesta mucho dejar de hacerlo sólo lo haremos una vez a la semana con una amiga íntima y ¡ya está! Es normal que no estemos a punto siempre y, como los coches, necesitamos una revisión de vez en cuando para que la generosidad y el olvido personal fluyan naturalmente sin dejar de lado el optimismo.
Procuremos gozar con lo que tenemos, para vivir con optimismo. Ahora nos podemos preguntar: ¿Somos de los que vemos la botella medio vacía medio llena? ¿Con que empleado te identificarías de los dos que leerás a continuación?:
“Son dos empleados del sector del calzado que viajaron, por separado, hasta un mismo país del tercer mundo a ver qué perspectivas de ventas se presentaban.
Ambos remitieron sendos e-mails a sus empresas:
El primero: “Nada que hacer. Aquí no lleva zapatos ni su padre”.
El segundo: “¡Magníficas expectativas! ¡Nadie lleva zapatos aquí aún!”
Parece que el optimista es el segundo. Y procuraremos hacer como él para apreciar la alegría de vivir.
Yo tenía un amigo filósofo, periodista y buen comunicador. Me dejó una dedicatoria en un libro suyo, seis meses antes de fallecer. Todo un legado para vivir gozosamente. Decía así:
“Victoria
¡Qué te tengo que decir que no sepas sobre la Ilusión, Vocación, Pasión!
¡Buen humor!
Capde”
 (Dedicatoria de Carles Capdevila del libro “Educar Mejor” el 21/XII/2016)

La verdad es que podía decirme mucho aunque escribió: ¡que te tengo que decir que no sepas…! No sólo pude aprender de él, sigo que aprendiendo ahora porque mucho de los suyo ha quedado escrito en sus libros y en vídeos de sus conferencias. ¡Gracias, Carles, por tu humildad, cumplidos y por tu generosidad! Has dejado rastro y tus palabras me impulsan a no perder la esperanza y a acordarme que todo lo que hago tiene sentido y que vale la pena seguir encariñada con mi esposo, mis hijos, mis nietos y mis proyectos profesionales. Lo que es realmente esencial es la pasión que entrego en lo que tengo entre manos hoy, ahora.
Me quedo con las tres palabras de tu dedicatoria:
¡Ilusión, Vocación, Pasión!
Las dejo escritas así en mayúscula, como hiciste tú en la dedicatoria. Estas palabras me parecen cruciales para encontrar la joie de vivre y yo tuve el privilegio de recibirlas directamente de tu corazón.
Sin tener ilusión por lo que hacemos estaríamos perdidos, seríamos como zombis que no vibraríamos ante una mirada de amor, la primera sonrisa del bebé, el logro de tu hijo en aquel trabajo escolar, la conversación con tu amiga, la oportunidad de saltar aquel bache económico o encajar la pérdida de un ser querido. Sin ilusión perdemos la esperanza y quedamos inmovilizados como las momias.
Sin vocación, sin seguir esta llamada a hacer de nuestra vida matrimonial un camino de admiración y de sorpresas, de encuentros amorosos, de consuelo recíproco, de promoción mutua, de celebraciones, de alegría por ver el crecimiento de tus hijos, seríamos unos necios por no aprovechar todo lo bueno que se nos ha dado.
Con pasión encontraremos la belleza en nuestra realidad y pasaremos de ser personas mediocres y sin ánimo a transformarnos en personas vitales, luchadoras y emprendedoras..."

Y, con esta imagen de la TV3, en la que enumeraba los secretos para un largo camino de amor, me despido de vosotros.
   

dilluns, 15 d’octubre de 2018


Os puedo dejar estas frases de Quino... Son para pensar y practicar...
Feliz día de Santa Teresa y de las mujeres escritoras.

dilluns, 28 de maig de 2018

La receta del amor en pareja está en su construcción diaria




La receta del amor en pareja: Construirlo cada día



Estuve hace poco en la televisión de Cataluña para presentar mi último título. Os escribo sobre "construir el amor"... ya vemos la imagen de la portada significativa para hablar de amor... cada día una hoja en blanco para no decaer en el empeño de que nuestro amor sea recio y recíproco.
La institución familiar lleva tantos años de historia, ya empezamos con Adán y Eva. No somos los primeros y nosotros mismos somos el resultado del amor; valoramos que nos dieran la vida nuestros padres, agradecemos haber estado en su proyecto de amor. Mis padres especialmente me cuidaron y me mimaron años después de la guerra civil en la que mi familia y otras muchas iban a comprar pan con la cartilla de racionamiento y en la que un panecillo blanco era un lujo que pocos se podían permitir además de muchas otras vicisitudes que pasaron. Algunas tristezas nos las contaron pero otras y – por que en aquella época “llorar no era de hombres” – no nos las explicaron nunca pero las adivinamos por el lenguaje del gesto y algún comentario pequeño. Hasta que no llegó la televisión  la vida de cada día de niños y adolescentes consistía en las clases en el colegio, escuchar noticias en la radio y música en una gramola imponente,  invitar a amigos a casa, asistir a Misa el domingo, pasear e ir a exposiciones los festivos, leer y conversar mucho. Así era la realización del proyecto y construcción de la familia en las décadas de los 50-60 del siglo pasado.

Soy de Barcelona y pienso en la figura del arquitecto del modernismo Antonio Gaudí. Hoy la Sagrada Familia, icono de la arquitectura moderna de Barcelona y de Cataluña, en los últimos dos años ha dado un salto espectacular en cuanto a visitantes. Si en 2010 atrajo a 2,3 millones de personas, en el año 2016 aumentó un 40% sus cifras y fueron 3,2 millones de visitantes los que se dejaron ver por el templo expiatorio del gran Antonio Gaudí. Con esta cifra, conocida hace apenas tres semanas, La Sagrada Familia supera a La Alhambra y se convierte en el monumento que más visitas recibe en toda España, que es a su vez el segundo país más visitado del mundo. (Según noticia de la Agencia EFE del 30/I/2017)

Antoni Gaudí fue considerado un loco o un visionario, como cualquiera de los que optamos por la aventura del matrimonio y la de formar una familia o como nuestro querido Guido en La vida es bella. Es nuestro sueño pero es un sueño accesible y real pero que no queremos empezar la casa por el tejado, como decimos coloquialmente.

Siguiendo con el ingenio de Gaudí se dice que el presidente del Tribunal de la Escuela de Arquitectura, Elies Rogent, afirmó: “Hoy hemos dado el título a un genio o a un loco. El tiempo lo dirá”. Hoy, el tiempo ha hablado y ha situado a Gaudí en el sitio que le corresponde, junto a los más grandes arquitectos de la historia. Puede que más de un matrimonio con la mochila cargada de años de amor también pueda ser tachado de loco pero puede también que haya dejado un buen legado a hijos y a nietos, que son personas honestas, simpáticas y agradecidas por la generosidad de sus padres y abuelos.

La construcción del amor se empieza por los cimientos, y, en este sentido, es fundamental el acuerdo libre que existe entre hombre y mujer para construir su familia. Lo haremos con paciencia y pulcritud, con lentitud tal como se merece el matrimonio. Se empezó lentamente la Sagrada Familia de Barcelona, y todavía se sigue trabajando para acabarla. Piedra a piedra se hicieron catedrales para ser finalizadas a la perfección no sólo lo que alcanzamos a ver a primera vista, sino también las filigranas de los techos y los acabados de las torres.

Se cuenta que preguntaron a Miguel Ángel como había esculpido la maravillosa obra de David y que él respondió lo fácil que le resultó sacar con golpes de martillo los trozos de mármol que sobraban, su figura estaba ya en el bloque. Los esposos no potenciaran su amor a golpes de martillo pero sí con otros tipos de golpes: delicadezas, palabras cariñosas, ternura, besos, caricias, abrazos… “martillazos” que son pequeños “golpes” de amor cómo los que daba el “tercer” obrero de este breve cuento:

Un hombre golpeaba fuertemente una roca, con rostro duro, sudando. Alguien le preguntó:

- ¿Cuál es su trabajo? Y contestó con pesadumbre:

- ¿No lo ve? Picar piedra.

Un segundo hombre golpeaba fuertemente otra roca, con rostro duro, sudando. Alguien le preguntó:

- ¿Cuál es su trabajo? Y contestó con pesadumbre:

- ¿No lo ve? Tallar un peldaño.

Un tercer hombre golpeaba fuertemente una roca, transpirado, con rostro alegre, distendido. Alguien le preguntó:

- ¿Cuál es su trabajo?". Y contestó ilusionado:

- Estoy construyendo una catedral.

¡Poner ilusión para acoplarse con tranquilidad! Miremos con que paciencia espera el agricultor el resultado de echar a voleo las semillas en la tierra y cómo sin hacer ruido y poco a poco lanza el pescador las redes al mar, y con la misma actitud paciente espera la captura de los peces. ¡Estamos y seguiremos estando en ello aunque no alcancemos el éxito inmediato!


diumenge, 22 d’abril de 2018

La receta del amor en pareja (Libros Cúpula, de Planeta de libros)


La receta del amor en pareja, de Libros Cúpula de Planeta de libros.


Día del Libro y la Rosa. Sant Jorge 2018





¡Qué mejor recomendación puedo haceros hoy que el título “La receta del amor en pareja”, editado por Libros Cúpula, de Editorial Planeta y escrito para todos los que deseamos un amor fuerte y recíproco que nos co0nduzca a la felicidad del que ama y se sabe amado.
El dia de San Jorge lo firmaré en Barcelona en Garbí-Troa. Via Augusta 9 de Barcelona de 6h. a 7h. de la tarde. En cualquier librería de España y Canarias. Se puede adquirir también en e-book en La Casa del Libro y en la librería de vuestra ciudad.



Os dejo las rosas, la cubierta, unas palabras de la presentación y un collage y la mesa de la presentación ... son momentos de “La receta del amor en pareja" de hace muy pocos días:
“Lector amigo, confío que las páginas que leerás a continuación sean un acicate para hacer crecer tu capacidad de amar y un tiempo de reflexión para saber cómo actuar para ser positivo, limar asperezas y tener alegría y sosiego. Son páginas que nos sirven a todos para fortalecer el amor que vive cualquier persona en el estado que haya elegido. Valoramos el amor que se da a un amigo, a un enfermo, a un necesitado o a un padre anciano, para citar algún ejemplo, aunque nos centramos en la aventura del amor en el matrimonio y en formas prácticas de fortalecerlo o reavivarlo.
Aprendemos a navegar por los mares de la vida sorteando dificultades y disgustos. No nos hundiremos si apreciamos las cosas pequeñas hechas con amor o la búsqueda de tiempo para la  diversión y para fomentar el cariño mutuo. No nos dejaremos llevar por olas revueltas porque nos apoyaremos uno en el otro formando una unidad indestructible como la red que recoge cantidad de peces porque está bien sujeta. Nadie podrá romper esta fortaleza.
He dividido el contenido de La receta del amor en pareja tres partes.
La primera parte tratará de “Aprender a amar más y mejor”.
Creo que todos tenemos la posibilidad de hacer crecer nuestra capacidad de amar especialmente cuando comprendemos que la esencia del amor entre un hombre y una mujer se asienta en querer que el vinculo afectivo que se crea a base del roce, de sentimientos y de la atracción mutua perdure y se renueve siempre con pasión. Es nuestro reto.
La segunda parte, la he titulado “El rompecabezas de la convivencia”. Miraremos de encajar las piezas con valores que brillen para tener en casa un clima de confianza auténtica. Conviene entrenarse cada día en hacerse la vida agradable, sin olvidar la manera de ser singular y distinta de cada uno que necesita sus espacios de autonomía. La autonomía es importante, una autonomía que alguna vez exige renuncias porque la tranquilidad no la encontramos en egoísmos compartidos sino en la magnanimidad del que sabe darse al otro. 
Y, en la tercera parte reflexionaremos sobre “Las etapas del amor”.
Lógicamente hay distinción entre el amor de juventud y el amor adulto aunque en su núcleo siempre encontramos la donación y la reciprocidad de afecto. Adaptarse a los cambios con flexibilidad y aparcar el amor propio será algunas veces un trabajo costoso especialmente si los cansancios o tristezas irrumpen en la vida familiar. Esta tarea es fecunda si objetivamos los problemas y ponemos una pizca de buen humor.
Amar y saberse amado, darse apoyo, mirarse a los ojos, estar compenetrados, demostrar que nos queremos y muchos más gestos que nuestra creatividad inventa y que iremos leyendo, nos llevan a la felicidad, una felicidad que todos buscamos y que descubrimos en la fuerza del amor”.
Deseo que os guste mucho el contenido de un libro que he escrito con mucho AMOR.
Con Mey Zamora, mi presentadora, periodista y escritora y la editora Maria Fresquet, de "La receta del amor en pareja".


divendres, 6 d’abril de 2018

La receta del amor en pareja. San Jorge, 2018

INVITACIÓN




Desearía que pudierais asistir a la presentación de mi nuevo título "La receta del amor en pareja" a cargo de Mey Zamora, preriodista y escritora.

Un libro escrito para aquellos que inician su amor, para los que desean construirlo cada día dando importancia a las cosas pequeñas que reavivan el enamoramiento, para los educadores y formadores de jóvenes... para todos, porque todos queremos aprender cada día a amar más y mejor.

https://www.planetadelibros.com/libro-la-receta-del-amor-en-pareja/266161


Las claves del amor las encontramos en las demostraciones de cariño, la entrega total con ternura y pasión, el respeto por la autonomía y promoción de la personalidad del cónyuge, la comunicación sincera y el buen humor ante les dificultades. 

Este libro nos sumerge, a buen ritmo, en las distintas fases del amor. Nos da las herramientas necesarias para gestionar las emociones, evitar el desamor, ejercer la libertad y activar habilidades sociales para una convivencia atractiva. Encontramos pautas para saber cómo actuar con la llegada de los hijos y en cada etapa de la vida, para vivirla con esperanza y ser felices.

Os adjunto invitación para la presentación de Barcelona. 
Para los que no podais asistir os recuerdo que este libro lo encontraremos en cualquier librería de España. Su edición ha sido llevada a cabo por Editorial Cúpula de Editorial Planeta.

Un abrazo,
Victoria Cardona