diumenge, 4 de desembre de 2016

Tiempo de comunicación y de diálogo con los adolescentes


                                          (Foto de Victoria Cardona)

Para un buen diálogo y una mejor comunicación

Lo importante es saber cuando hablar y cuando quedarse callado.
Séneca

Mes de diciembre. En Navidad tiempo de fiestas, de conversación en la sobremesa después de una comida familiar, de algun paseo, de ver una película y luego comentar pero sobre todo de fortalecer el clima de confianza en casa. ¡Que no falte el cariño, la escucha y la empatía de los padres para con los hijos, especialmente en su etapa adolescente..!

Lo primero a tener en cuenta es que para que haya un buen diálogo es saber escuchar. Si se pretende conseguir una buena comunicación es muy importante ir con la sencillez de quién quiere ayudar, nunca imponer.

Pautas para llegar a establecer un buen diálogo, especialmente en la etapa adolescente de nuestros hijos:

—No interrumpir y tener paciencia. Esto vale para todas las edades, desde el hijo o hija que casi no sabe hablar, pero nos quiere pedir algo hasta el adolescente que nos quiere explicar un problema o una alegría y lo hace de una forma acalorada. Por ejemplo, nos están explicando una cosa y nosotros nos preocupamos más de la forma gramatical que están empleando que del contenido de lo que nos explica y de los sentimientos del hijo; mal haríamos sí corrigiéramos la gramática a media explicación porque quizás «cortaríamos» la espontaneidad.

—Cuidar el lenguaje no verbal. La mirada y el gesto ocupan un papel primordial. Mirar a los ojos de nuestro hijo y aprobar afirmativamente con el gesto para animar y demostrar que nos interesa lo que nos dice; con la mirada de los padres se puede demostrar interés y afecto y descubrir, en la de los hijos, todo su estado de ánimo. Mirada y gesto establecen la complicidad de la amistad y de la confianza mutua.

—Saber preguntar. Conviene hacer una pregunta de manera positiva para asegurarnos de que nos enteramos y entendemos lo que nos dicen; también sirve preguntar para captar el nivel que tienen de entendimiento del tema que sea y, por lo tanto, adelantar informaciones sobre sexualidad, diversiones, adicciones a juegos, «chats», Internet... aprovechando los momentos de ocio y tranquilidad para tener estas conversaciones y dar información y criterios a seguir.

—No mirar el reloj. Para los hijos es muy importante que demostremos un interés real por sus cosas; tenemos buenos momentos para comunicarnos sí los sabemos aprovechar aunque la experiencia nos diga, que el «momento» del hijo quizás no coincide con el nuestro, pero la atención a las personas de nuestra familia es siempre nuestra primera y amable responsabilidad.

—Vivir la discreción. Muchos hijos adolescentes se quejan de que los padres cuentan a los demás las cosas íntimas que les han confiado. Seguro que los padres no actuamos con mala intención al hacerlo, se puede hacer o para vanagloriarse o para quejarse pero se comprende que es un defecto que indica poca comprensión y respeto para los sentimientos de los hijos.

—Escuchar no es oír. Escuchar significa esforzarse para comprender lo que se nos dice sin interrupciones.

—Conviene saber callar para no invadir los espacios de intimidad de nuestro adolescente y darle tiempo a reflexionar.

—No ser pesados ni insistentes. Expresarse con palabras claras, precisas y concretas.

—Hemos de crear vivencias compartidas. Un diálogo nunca es un monólogo.


—Ingeniárselas para mantener una buena comunicación con nuestros hijos gracias a preguntas abiertas y afables.



Espero que os hayan sido útiles estas pautas para tener mejor relación con nuestros adolescentes…


¡Feliz Navidad y feliz año 2017 cargado de cosas buenas! 

                                           Nacimiento de la Sagrada Familia de Barcelona

Resposta al comentari d'Anna Plans: Moltíssimes gràcies per l'elogi, venint de tu és un privilegi!!!